Redacción TDC.
El conjunto tinerfeño fue superior durante la primera mitad y se marchó al descanso con ventaja gracias a un gran gol de Mateo en el minuto 39. Sin embargo, tras la reanudación, el equipo grancanario mejoró sus prestaciones, asumió el protagonismo ofensivo y encontró el premio a su insistencia con un tanto de Joni Martel en el minuto 90.
Durante los primeros 45 minutos, el Marino llevó el peso del partido, dominando la posesión y buscando generar peligro principalmente mediante centros laterales y saques de esquina. El Villa Santa Brígida, por su parte, apostó por una defensa de cinco jugadores para frenar las acometidas locales y tratar de sorprender al contragolpe. En una primera mitad con pocas ocasiones claras, los intentos lejanos de Óscar y Kike no encontraron portería.
Cuando parecía que el encuentro llegaría al descanso sin goles, Mateo protagonizó una gran acción individual en el minuto 39. El futbolista marinista recibió el balón cerca de la banda izquierda, avanzó por su carril y, tras aproximarse a la frontal del área, conectó un disparo cruzado al palo largo que terminó en el fondo de la portería para establecer el 1-0.
Tras el paso por los vestuarios, el guion del encuentro cambió. El Villa Santa Brígida dio un paso adelante, ganó presencia con el balón y comenzó a acercarse con mayor peligro al área rival. A los ocho minutos de la reanudación, Juanma estuvo muy cerca de conseguir la igualada con un potente disparo desde fuera del área que se estrelló en el larguero.
El Marino también tuvo una buena oportunidad para ampliar su ventaja. Bruno aprovechó un error defensivo, recuperó el balón ante el último defensor y se plantó solo frente a Jonay, pero su remate en el mano a mano se marchó fuera. Posteriormente, el conjunto local trató de frenar el ritmo del partido y proteger su ventaja, mientras que el equipo grancanario mantuvo su insistencia ofensiva.
El esfuerzo visitante tuvo finalmente recompensa en el minuto 90. Después de haber desperdiciado poco antes otra oportunidad en un mano a mano al intentar regatear al guardameta marinista, Joni Martel volvió a disponer de una ocasión similar y esta vez no falló. El atacante resolvió con una precisa vaselina que superó al portero y significó el definitivo 1-1.
De esta manera, el Villa Santa Brígida consiguió un punto en un campo complicado gracias a su reacción durante la segunda mitad y a su perseverancia hasta el último instante. El Marino, que había controlado buena parte del encuentro y tuvo opciones para sentenciar, vio cómo se le escapaba la victoria en los minutos finales.
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